Las 5 averías más frecuentes en lavadoras
La lavadora es uno de los electrodomésticos que más fallos presenta en el hogar. Los problemas más habituales incluyen fugas de agua por la junta de la escotilla, ruidos excesivos durante el centrifugado causados por el desgaste de los rodamientos, y errores en el programa de lavado por fallos en la tarjeta electrónica. Un mantenimiento preventivo regular puede alargar considerablemente la vida útil del aparato. Limpiar el filtro de la bomba cada dos o tres meses y revisar los tornillos de transporte que muchos usuarios olvidan retirar tras la instalación son dos medidas sencillas que evitan la mayoría de las llamadas al servicio técnico.
Problemas comunes en neveras y frigoríficos
El frigorífico es el electrodoméstico que más horas trabaja en el hogar, por lo que el desgaste de sus componentes es inevitable con el paso del tiempo. Las averías más comunes incluyen el compresor que no arranca, la formación excesiva de hielo en el congelador por un fallo en el sistema de deshielo automático, y la puerta que no cierra bien por deformación de las juntas de goma. Para mantener el frigorífico en buen estado conviene revisar periódicamente el estado de las juntas, limpiar las rejillas de ventilación traseras y asegurarse de que el aparato no está excesivamente cerca de fuentes de calor como el horno o la vitrocerámica.
Cómo alargar la vida de tu lavavajillas
El lavavajillas es un electrodoméstico relativamente nuevo en los hogares españoles pero ya se ha convertido en imprescindible. Los fallos más habituales son la cal acumulada en los brazos aspersores que bloquea los orificios de salida del agua, el desgaste de la bomba de vaciado y los problemas con el dosificador de detergente. Utilizar sal regeneradora de calidad, pastillas de limpieza específicas para lavavajillas y revisar periódicamente el filtro son hábitos que reducen drásticamente la necesidad de reparaciones. Cuando el lavavajillas deja marcas blancas en los vasos o no limpia correctamente en la zona superior, el primer paso es revisar los brazos aspersores y eliminar los depósitos calcáreos.
Cuándo llamar al técnico y cuándo no
Muchas averías domésticas tienen solución sencilla que no requiere la intervención de un profesional. Cambiar una goma de puerta desgastada, limpiar un filtro obstruido o restablecer un programa bloqueado son tareas que cualquier usuario puede realizar con unas instrucciones básicas. Sin embargo, las intervenciones que implican el sistema eléctrico, el circuito de gas en cocinas o la manipulación del compresor de un frigorífico deben dejarse siempre en manos de técnicos cualificados con la certificación adecuada. Intentar reparar estos elementos sin conocimientos puede agravar la avería, anular la garantía del aparato o crear situaciones de peligro para las personas del hogar.